Susan
Vivía en una granja creada para unas niñas, en condiciones inadecuadas. Una de ellas y los trabajadores buscaron un hogar para mí. Así llegué al Santuario Clafira, donde hoy vivo segura y cuidada.
Al apadrinar un animal del Santuario Clafira, te conviertes en parte de su historia. Tu apoyo mensual asegura su alimentación, cuidados y un hogar digno para toda la vida.
Apadrinar no es solo donar. Es comprometerte con la vida de un animal que alguna vez fue ignorado, explotado o maltratado.
Gracias a tu apoyo, podemos garantizar su bienestar día a día, desde su alimentación hasta sus cuidados veterinarios y su recuperación emocional.

Vivía en una granja creada para unas niñas, en condiciones inadecuadas. Una de ellas y los trabajadores buscaron un hogar para mí. Así llegué al Santuario Clafira, donde hoy vivo segura y cuidada.
Nos compraron como trofeos y vivimos mucho tiempo en un espacio pequeño, con pocos cuidados. Cuando ya no pudieron mantenernos, llegamos a un santuario. Hoy compartimos con otra cierva, jugamos y descansamos bajo los árboles, con el respeto y cariño que merecemos.
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