Pantruca
Soy Pantruca. Llegué adulto al Santuario Clafira hace muchos años. Hoy soy muy viejito y recibo los cuidados que necesito para seguir disfrutando de mi vida.
Al apadrinar un animal del Santuario Clafira, te conviertes en parte de su historia. Tu apoyo mensual asegura su alimentación, cuidados y un hogar digno para toda la vida.
Apadrinar no es solo donar. Es comprometerte con la vida de un animal que alguna vez fue ignorado, explotado o maltratado.
Gracias a tu apoyo, podemos garantizar su bienestar día a día, desde su alimentación hasta sus cuidados veterinarios y su recuperación emocional.

Soy Pantruca. Llegué adulto al Santuario Clafira hace muchos años. Hoy soy muy viejito y recibo los cuidados que necesito para seguir disfrutando de mi vida.
Me adoptaron de pequeña, pero la niña de la familia se subía a mi espalda y yo reaccionaba al sentirme incómoda. Decidieron darme en adopción y llegué a un refugio. Aquí respetan mi personalidad, me tienen paciencia y puedo ser yo misma.
Anita forma parte de los habitantes del Santuario Clafira.
Dietas nutritivas y específicas para cada especie.
Chequeos regulares y atención especializada.
Reparación de cercos, camas de paja limpia y techos seguros.
Terapia especializada para superar traumas del pasado.
Conoce a fondo su historia, personalidad única y gustos.
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Ser el pilar fundamental que sostiene su nueva vida.
Un pequeño aporte mensual significa alimento, cuidado y una vida digna para siempre
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