Soy Lucho. Me tenían encerrado en un canil, separado de los otros perros de un criadero de gran danés porque había peleas. Llegué muy flaco al Santuario Clafira, donde hoy recibo cuidados.
Soy Lucho. Vivía en un criadero de gran danés, encerrado en un canil y separado de los otros perros porque había peleas. Llegué al Santuario Clafira muy flaco, y aquí encontré un hogar donde recibo los cuidados que necesito.