Lucero
No podía extender mis patas delanteras y mi dueño quiso enviarme al matadero para no pagar mi tratamiento. Me rescataron y, gracias a una cirugía y cuidados veterinarios, mejoré. Hoy vivo libre junto a otros caballos. Deseo esta segunda oportunidad para todos los animales.
APADRINAR A LUCEROSu historia
Rescatado 2015
“Mis piernas dejaron de funcionar, se me hacía imposible extender mis patas delanteras y caminaba muy mal. Mi dueño quiso enviarme al matadero para no costear un tratamiento. Unas personas lograron contactar a un refugio y fui rescatado por mi nueva familia. Gracias al equipo de veterinarios pude mejorar.
Debieron operarme y con los diferentes tratamientos recuperé mi confianza. Hoy vivo en libertad junto a otros caballos rescatados, disfrutando de los cuidados que nos entregan. Esa segunda oportunidad es lo que deseo para todos los animales del mundo.”
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